INTRODUCCIÓN
La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que los Estados emplean sus instrumentos de poder nacional. Sus efectos se pueden apreciar en cómo distintos actores internacionales ejercen influencia o potencian sus capacidades haciendo uso de este nuevo desarrollo tecnológico. China emplea sus modelos abiertos de IA como instrumento de influencia económica y diplomática, ofreciéndolos como base de desarrollo conjunto a otros países[1]. En mayo de 2024, medios estatales rusos habrían difundido un video falso generado con IA en el que el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. justificaba ataques ucranianos sobre Bélgorod[2]. En el ámbito militar, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) adquirió en 2025 el Maven Smart System, basado en modelos de IA, para acelerar la fusión de inteligencia, la selección de blancos y la toma de decisiones, lo que apoyará el empleo coordinado de sus medios[3].Estos casos muestran que la incorporación de la IA a los instrumentos del poder nacional ya es una realidad en las principales potencias, por lo que para países como Chile la pregunta relevante es cómo y con qué condiciones emplearla en función de sus intereses nacionales.
Este artículo describe cómo la IA potencia los instrumentos del poder nacional y propone opciones para el caso de Chile. En primer lugar, se demuestra cómo la IA acelera y potencia la aplicación de cada instrumento. Luego, se describen algunas propuestas donde esta nueva tecnología puede funcionar como multiplicador de capacidades y cooperar a la protección y consecución de nuestros intereses nacionales; con la consideración de que el Estado ejerza control sobre los modelos de IA que emplea y, a la vez, apoye el desarrollo de un ecosistema nacional de innovación. Por último, se plantean ciertas conclusiones sobre las condiciones necesarias para integrar y fomentar el uso de la IA en los instrumentos del poder nacional.
LA IA Y LOS INSTRUMENTOS DEL PODER NACIONAL
El Estado utiliza diversos instrumentos para transformar sus recursos en influencia y la IA influye transversalmente en todos ellos. Al respecto, la doctrina conjunta estadounidense propone cuatro instrumentos del poder nacional: el diplomático, el informativo, el militar y el económico[4], que en la lógica de fines, modos y medios, de Arthur Lykke, corresponde a los modos[5]. La IA potencia la eficacia y el alcance de estos modos mediante tres efectos transversales. En primer lugar, la velocidad con que permite realizar las mismas tareas en una fracción del tiempo, como ocurre cuando un modelo analiza y clasifica en minutos documentos que a un equipo de analistas le tomarían semanas, lo que acorta el ciclo entre la observación y la decisión. El segundo es la escala, que permite multiplicar las acciones sin aumentar en la misma proporción el personal, como cuando un sistema produce miles de mensajes adaptados a audiencias distintas o cuando un solo operador coordina varios vehículos no tripulados. En tercer término, es la integración de información la que permite obtener conocimiento nuevo al relacionar fuentes que antes se analizaban por separado; por ejemplo, cuando la IA cruza datos para detectar patrones y anomalías que ningún analista identificaría al examinar cada fuente de forma aislada.
Con respecto al instrumento diplomático, modelos de IA incrementan la capacidad de anticipar crisis y permiten el desarrollo de negociaciones con mejor información. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania desarrolló PREVIEW, una herramienta basada en IA que identifica Estados con mayor potencial de crisis en un horizonte de seis a 18 meses, cuyos resultados se combinan con los aportes de sus unidades geográficas y temáticas y de sus representaciones en el exterior[6]. En la misma línea, el sistema VIEWS, desarrollado por el Instituto de Investigación para la Paz de Oslo y la Universidad de Uppsala, publica pronósticos mensuales de muertes en combate con hasta tres años de anticipación[7]. En cuanto a la preparación de negociaciones, el Futures Lab del Center for Strategic and International Studies (CSIS) entrenó un modelo con cientos de tratados de paz y artículos de prensa para identificar áreas de acuerdo que permitieran un alto al fuego en Ucrania[8]. El mismo laboratorio destacó el valor de mantener al diplomático en el centro de la decisión, con la IA como apoyo a su juicio[9].
En el dominio de la información, el uso de IA potencia tanto las operaciones de influencia como la capacidad de los Estados para detectarlas y defenderse. En abril de 2025, la Oficina de Seguridad Nacional de Taiwán informó al Parlamento que el Partido Comunista chino había empleado herramientas de IA para difundir más de 500.000 mensajes controvertidos en lo que iba del año, sincronizados con eventos sensibles, como un discurso presidencial sobre China. Esto lo identificaron como una estrategia de guerra cognitiva orientada a dividir a la sociedad taiwanesa[10]. En el ámbito de la respuesta, VIGINUM, el servicio francés de protección frente a injerencias digitales extranjeras, basado en modelos de lenguaje multilingües que identifica mensajes copiados, reformulados o traducidos entre cuentas, documentó 77 operaciones del modo operatorio ruso Storm-1516 entre fines de 2023 y marzo de 2025. Estos procedimientos utilizaban videos y audios generados con IA y redes de sitios alimentadas por artículos de prensa reformulados con IA generativa[11].
En cuanto a la preparación y empleo del instrumento militar, la IA aumenta sustantivamente la velocidad de procesamiento y habilita la autonomía de sistemas de armas. Un estudio del Center for Security and Emerging Technology de la Universidad de Georgetown documentó que con apoyo del Project Maven, el XVIII Cuerpo Aerotransportado del Ejército de Estados Unidos logró ejecutar con 20 soldados el trabajo de selección de blancos que en la invasión de Irak de 2003 requirió más de 2.000[12]. Por otra parte, en Ucrania, la navegación autónoma de drones ha elevado la tasa de impacto de esas armas de un rango de 10% a 20% a uno de 70% a 80%, reduciendo de ocho o nueve a uno o dos los drones necesarios por blanco[13]. Ambos casos respaldan el análisis de RAND, según el cual la combinación de “masa precisa” y “masa asequible” puede otorgar ventajas de costo-efectividad frente a plataformas costosas[14].
Por último, una economía nacional potenciada por los avances de la IA permite a los Estados influir en actores externos en concordancia con sus intereses nacionales. En el caso de Estados Unidos, en julio de 2025 creó un programa para exportar paquetes completos de IA, desde chips y servicios de nube hasta modelos y aplicaciones, con el objetivo de que sus aliados adopten tecnología y estándares estadounidenses y reduzcan su dependencia de la IA de adversarios[15]. La propuesta de China, por su parte, se basa en la difusión de modelos abiertos, de uso gratuito y bajo costo de implementación, que cualquier país puede adaptar. A septiembre de 2025, según Hugging Face, el 63% de los nuevos modelos derivados se construyó sobre bases chinas[16]. Esta estrategia ha sido exitosa en países con menos recursos de cómputo y podría generar dependencias del desarrollador aun cuando los modelos sean abiertos.
PROPUESTAS PARA CHILE
A partir de la experiencia internacional descrita, esta sección propone cómo Chile podría emplear la IA para fortalecer cada uno de sus instrumentos de poder nacional. Las propuestas consideran las capacidades actuales del país y los desafíos que enfrenta en materia de política exterior, protección de su espacio informativo, resguardo de su territorio y posición económica internacional.
Chile debiera usar la IA para otorgar a su Cancillería mayores capacidades de anticipación y análisis. En materia de alerta temprana, las crisis regionales tienen efectos directos sobre el país. Un sistema similar a PREVIEW, que cruce indicadores económicos, políticos y de redes sociales de los países de la región, permitiría anticipar con meses de antelación crisis que generen flujos migratorios hacia el norte del país y coordinar respuestas con los países de origen y de tránsito. En cuanto a la preparación de negociaciones, Chile administra 33 acuerdos económico-comerciales con 65 economías que representan el 88% del PIB mundial[17]. Herramientas de IA capaces de comparar textos jurídicos, modelar las posiciones de las contrapartes y simular escenarios les permitirían a equipos negociadores acotados preparar con mejor información tanto la modernización de esos acuerdos como eventuales negociaciones.
En el dominio de la información, Chile podría emplear la IA tanto para proteger su espacio informativo como para proyectar sus intereses nacionales en el exterior. En el ámbito de la protección, el país enfrenta la desinformación y la manipulación asistida por IA en un contexto de exposición creciente; esto quedó en evidencia en diciembre de 2025, cuando días antes de la segunda vuelta presidencial, el Gobierno advirtió públicamente sobre la circulación de imágenes y audios generados con IA para desinformar[18]. Una capacidad estatal especializada inspirada en VIGINUM, que emplee modelos de lenguaje para detectar campañas coordinadas de origen extranjero y contenido sintético, permitiría alertar tempranamente a las autoridades y fortalecer la resiliencia cognitiva de la sociedad. En el ámbito proactivo, la IA permitiría a Chile monitorear de manera continua cómo se le percibe en la prensa y las redes sociales de otros países, y adaptar a esas audiencias, en sus idiomas y códigos culturales, mensajes abiertos y atribuibles que proyecten sus intereses. Esta capacidad resulta especialmente relevante en Asia, destino del 57,5% de las exportaciones chilenas en 2025, donde posicionar al país como proveedor confiable de cobre y litio y como destino de inversión en energía limpia fortalecería la influencia económica de nuestro país[19].
En cuanto al instrumento militar, la IA permitiría a las Fuerzas Armadas cumplir con mayor eficacia su misión de proteger la soberanía y resguardar la integridad territorial del país. El principal aporte de esta tecnología es separar la búsqueda de la acción, ya que estos sistemas analizan a distancia la información de satélites y sensores de posición, identifican ingresos irregulares o a zonas protegidas y ordenan automáticamente imágenes satelitales que las confirman, de modo que buques y aeronaves se despliegan solo sobre amenazas verificadas. La Armada de Uruguay empleó este método en su límite marítimo con Brasil, donde las alertas activadas por embarcaciones que pescaban tras apagar su identificación le permitieron captar mediante imágenes satelitales a un pesquero que se dirigía hacia sus aguas[20]. Aplicada a los espacios marítimo, terrestre y aéreo, esta lógica permitiría a las Fuerzas Armadas chilenas ejercer presencia efectiva sobre un territorio que excede la capacidad de sus plataformas.
Además, la IA permitiría a Chile fortalecer el mando y control de sus fuerzas e incrementar su capacidad de interoperar con aliados. Según el Centro de Excelencia de Mando y Control de la OTAN, lo distintivo de la IA en estos sistemas es que, además de mostrar la situación, puede anticipar su evolución y proponer cursos de acción, junto con fusionar grandes volúmenes de datos para reducir la carga cognitiva de quienes deciden[21]. Esto permitiría a estados mayores reducidos conducir operaciones conjuntas con mayor rapidez, manteniendo la decisión final en el comandante, dado que el mismo estudio concibe la IA como un multiplicador de fuerza al servicio del juicio humano. El estudio subraya, además, que la OTAN y sus aliados concentran sus esfuerzos en desarrollar procesos y procedimientos interoperables para estos sistemas, de modo que su adopción facilitaría a las Fuerzas Armadas chilenas operar con socios que avanzan en esa dirección.
Por otra parte, la integración ágil y oportuna de drones y sistemas no tripulados con IA permitiría a las Fuerzas Armadas generar masa asequible para vigilancia y disuasión. Un informe de RAND de enero de 2026 sostiene que la relación de costo-efectividad de la cantidad podría mejorar a medida que estos sistemas se vuelvan más baratos y capaces, y que la combinación de “masa precisa” y “masa asequible” podría otorgarles a los sistemas no tripulados desechables una ventaja creciente en costos frente a plataformas y armamentos sofisticados en determinadas aplicaciones[22]. En el país se deben impulsar iniciativas para desarrollar estas capacidades, como las encabezadas por INACAP y Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (ENAER) que el pasado septiembre presentaron un dron militar de despegue vertical desarrollado en el país en diez meses[23].
Por último, con respecto al instrumento económico, la IA puede reforzar la capacidad de Chile para influir en otros actores estatales como un proveedor confiable de minerales críticos y como sede de infraestructura digital. En marzo de 2026, Codelco firmó con Microsoft un acuerdo para emplear datos, analítica e IA en la toma de decisiones y automatizar procesos críticos en sus faenas[24]. Una mayor continuidad operacional fortalece la confiabilidad del suministro chileno, un activo de negociación frente a Estados Unidos, la Unión Europea y Asia, que buscan asegurar sus cadenas de minerales críticos. A ello se suma que Amazon Web Services, Microsoft y Google han comprometido más de 7.500 millones de dólares en centros de datos en el país, en el marco de un Plan Nacional de Data Centers 2024-2030 que busca triplicar el tamaño de la industria en cinco años[25]. Si esa infraestructura se condiciona a la soberanía de los datos y a la transferencia de capacidades, Chile podría consolidarse como un polo tecnológico regional y fortalecer la posición de sus relaciones económicas internacionales.
CONCLUSIONES
Los distintos avances de la IA potencian los instrumentos del poder nacional y Chile debe aprovecharlos a través del desarrollo de capacidades propias que otorgue un grado de autonomía sobre los sistemas que emplea. La experiencia internacional demuestra que esta tecnología ya permite anticipar crisis, detectar operaciones de influencia, multiplicar la eficacia de fuerzas militares y convertir la base tecnológica de un país en una herramienta de influencia económica. Chile posee las condiciones para aplicar esas lógicas en su Cancillería, en la protección de su espacio informativo, en la vigilancia y protección de su territorio y en su posición como proveedor de minerales críticos y de condiciones excepcionales para la infraestructura física que soporta la IA.
Para que estas iniciativas sean una realidad, se estima necesario impulsar tres iniciativas. Una arquitectura de seguridad nacional que coordine y controle el empleo de la IA en los cuatro instrumentos, dado que su principal ventaja depende de integrarlos con la misma velocidad que la tecnología impone. En segundo lugar, una política de soberanía algorítmica que defina qué sistemas pueden procesar información estratégica del Estado, para evitar que la dependencia de proveedores extranjeros comprometa la autonomía del país. Por último, un ecosistema de innovación de uso dual con financiamiento plurianual, que integre a la industria de defensa, la academia y actores privados con las Fuerzas Armadas como primeros clientes.
Junto con estas iniciativas, el empleo de la IA en los instrumentos del poder nacional exige gestionar rigurosamente sus riesgos. Los modelos pueden generar análisis erróneos o sesgados que afecten decisiones diplomáticas, producir mensajes inexactos que dañen la credibilidad del Estado, cometer errores en la identificación de blancos con graves consecuencias humanitarias y acelerar las decisiones hasta favorecer escaladas involuntarias. Por ello, su incorporación debiera regirse por doctrinas y protocolos que aseguren el control humano, la verificación de sus resultados y la coherencia con el derecho internacional humanitario.
ALEJANDRO AMIGO
Investigador Senior AthenaLab
[1] Caroline Meinhardt et al., Beyond DeepSeek: China’s Diverse Open-Weight AI Ecosystem and Its Policy Implications (Stanford: Stanford HAI y DigiChina, 16 de diciembre de 2025), 14, https://hai.stanford.edu/policy/beyond-deepseek-chinas-diverse-open-weight-ai-ecosystem-and-its-policy-implications
[2] “The Matthew Miller deepfake has the attributes of Russia’s information warfare”, Voice of America, junio de 2024, https://www.voanews.com/a/7654403.html
[3] NATO Communications and Information Agency, “NATO acquires AI-enabled warfighting system”, 14 de abril de 2025, https://www.ncia.nato.int/newsroom/news/nato-acquires-aienabled-warfighting-system
[4] Joint Chiefs of Staff, Joint Publication 1: Doctrine for the Armed Forces of the United States (Washington, DC: Joint Chiefs of Staff, 2013, actualizada en 2017).
[5] Arthur F. Lykke Jr., “Defining Military Strategy”, Military Review 69, no. 5 (1989): 2–8.
[6] Bundesministerium der Verteidigung, “Krisenfrüherkennung Bundeswehr: Verstetigt, vernetzt, verbessert”, 13 de abril de 2022, https://www.bmvg.de/de/aktuelles/krisenfrueherkennung-bundeswehr-verstetigt-vernetzt-verbessert-5391892
[7] Peace Research Institute Oslo, “AI model warns of deadliest conflict zones in 2026”, 10 de diciembre de 2025, https://www.prio.org/news/3670
[8] Scott Neuman, “Is AI the Future of America’s Foreign Policy? Some Experts Think So”, NPR, 12 de mayo de 2025.
[9] Neuman, “Is AI the Future of America’s Foreign Policy?”.
[10] “Taiwan Says China Using Generative AI to Ramp Up Disinformation and ‘Divide’ the Island”, Reuters, 8 de abril de 2025.
[11] Manon Richard et al., “Unmasking Information Manipulation: A Quantitative Approach to Detecting Copy-Pasta, Rewording, and Translation on Social Media”, VIGINUM, SGDSN, arXiv:2312.17338, 28 de diciembre de 2023, https://arxiv.org/abs/2312.17338; SGDSN y VIGINUM, Analyse du mode opératoire informationnel russe Storm-1516 (París: SGDSN, junio de 2025), 9 y 17, https://www.defense.gouv.fr/desinformation/aller-plus-loin/analyses-sgdsn/sgdsn-viginum-analyse-du-mode-operatoire-informationnel-russe-storm
[12] Emelia Probasco, Building the Tech Coalition: How Project Maven and the U.S. 18th Airborne Corps Operationalized Software and Artificial Intelligence for the Department of Defense (Washington, DC: Center for Security and Emerging Technology, agosto de 2024).
[13] Kateryna Bondar, “Ukraine’s Future Vision and Current Capabilities for Waging AI-Enabled Autonomous Warfare”, Center for Strategic and International Studies, 6 de marzo de 2025, https://www.csis.org/analysis/ukraines-future-vision-and-current-capabilities-waging-ai-enabled-autonomous-warfare
[14] Zachary Burdette et al., How Artificial Intelligence Could Reshape Four Essential Competitions in Future Warfare (Santa Monica, CA: RAND Corporation, 2026), https://www.rand.org/pubs/research_reports/RRA4316-1.html
[15] The White House, “Promoting the Export of the American AI Technology Stack”, Orden Ejecutiva 14320, 23 de julio de 2025, https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/07/promoting-the-export-of-the-american-ai-technology-stack/
[16] Meinhardt et al., Beyond DeepSeek, 4.
[17] Equipo DF, “Chile posee la red de TLC con mayor acceso al PIB mundial”, Diario Financiero, 6 de noviembre de 2023, con datos de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, https://www.df.cl/aniversario/chile-posee-la-red-de-tlc-con-mayor-acceso-al-pib-mundial
[18] “Elecciones 2025: Gobierno llama a no caer en deep fake o imágenes que se crean con Inteligencia Artificial”, 24 Horas, 9 de diciembre de 2025, https://www.24horas.cl/elecciones/elecciones-2025-gobierno-llama-a-no-caer-en-deep-fake-
[19] “Exportaciones chilenas crecieron 5,9% en 2024, 57,5% fueron a Asia”, Diario Estrategia, 24 de febrero de 2025, con datos del Banco Central de Chile, https://www.diarioestrategia.cl/texto-diario/mostrar/5193304/exportaciones-chilenas-crecieron-59-2024-575-fueron-asia
[20] Skylight, “Cross-Border Surveillance Exposes Illegal Fishing Threats in Uruguay’s Waters”, Allen Institute for AI, consultado el 21 de octubre de 2026, https://www.skylight.global/case-studies/uruguay-tip-cue
[21] Max van Rijn, Rabia Saylam, Marcel Scherrenburg y Mesut Dönmez, “AI in Military C2-Systems: An Introduction and Recent Advances”, Annals of C2, vol. 2 (La Haya: NATO Command and Control Centre of Excellence, julio de 2025), 90–92, https://c2coe.org/wp-content/uploads/Library%20Documents/Annals/Seperate%20Articles/20250701%20AI%20in%20Military%20C2%20Systems%20An%20Introduction%20and%20Recent%20Advances%20%28C2COE%29%20Annals%20of%20C2%20Vol2.pdf.
[22] Burdette et al., How Artificial Intelligence Could Reshape Four Essential Competitions.
[23] Araya, A. “Así es el nuevo dron militar fabricado en Chile: tardó 10 meses en desarrollarse y pronto realizará su primer vuelo”, Meganoticias, 14 de septiembre de 2026, https://www.meganoticias.cl/nacional/531621-nuevo-dron-militar-fabricado-en-chile-10-meses-desarrollo-primer-vuelo-14-09-2026.html
[24] InvestChile, “Codelco and Microsoft Sign Agreement to Develop AI at Work Sites”, 9 de marzo de 2026, https://blog.investchile.gob.cl/2026/codelco-and-microsoft-ai
[25] Buksdorf , M. “Amazon, Microsoft y Google: Chile suma más de US$7.500 millones en inversiones comprometidas en data centers”, CNN Chile, 2026, https://www.cnnchile.com/negocios/amazon-microsoft-google-chile-suma-mas-us7500-millones-inversiones-comprometidas-data-centers/