Por la magnitud de los cambios estratégicos en curso, la reciente cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara, Turquía, podría marcar un punto de inflexión para la defensa occidental. La antesala de esta importante reunión estuvo dominada por múltiples declaraciones y expectativas más bien pesimistas para Europa. En las siguientes líneas, entregamos las claves para comprender este encuentro, ordenadas según sus aspectos más determinantes.
QUÉ ES, PERIODICIDAD Y FINALIDAD DE LA CUMBRE | La cumbre de la OTAN es una reunión de alto nivel que congrega a los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros para evaluar el entorno de seguridad, adoptar decisiones estratégicas y reafirmar compromisos fundacionales, como la defensa colectiva consagrada en el Artículo 5, tal como sucedió en esta oportunidad[1]. La edición de este año tuvo lugar el 7 y 8 de julio en el Complejo Presidencial de Ankara y fue la segunda organizada por Turquía, tras la de Estambul en 2004. Tradicionalmente, se celebra cada año; sin embargo, tras Ankara, la cumbre prevista para el próximo año en Albania quedó en suspenso y sin fecha definida —el comunicado final, notablemente breve, ni siquiera comprometió una próxima cita—. Esto se debe, en buena medida, por el deseo de los aliados de evitar la fricción constante que ha marcado los encuentros recientes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump[2].
EXPECTATIVAS PREVIAS Y DECLARACIONES IMPORTANTES | Las expectativas oficiales apuntaban a proyectar unidad y a exhibir avances concretos respecto del histórico acuerdo de la cumbre de La Haya (2025), que fijó el objetivo de invertir el 5% del PIB en defensa hacia 2035[3]. El secretario general, Mark Rutte, había acuñado el concepto de “OTAN 3.0” y declarado su intención de consolidar “una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte”[4]. No obstante, el ambiente previo estaba fuertemente condicionado por las tensiones transatlánticas, pues se anticipaba que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, les reprocharía a los aliados —nuevamente— su falta de apoyo en la guerra de Washington contra Irán y que renovaría sus sorprendentes amenazas de anexar Groenlandia[5].
SEIS ASPECTOS MÁS RELEVANTES DE LA CUMBRE |


Triunfos para Ucrania: Aunque el conflicto con Irán acaparó buena parte de la atención, Ucrania obtuvo victorias sustanciales. Los aliados comprometieron 70.000 millones de euros en equipamiento, asistencia y entrenamiento militar para 2026, con la promesa de sostener al menos niveles equivalentes en 2027; Kiev firmó tres acuerdos marco de coproducción de drones con Estonia, Países Bajos y Dinamarca, y se convirtió en miembro fundador del Defence, Security and Resilience Bank[9]. Trump, por su parte, anunció el potencial otorgamiento de licencias para que Ucrania fabrique interceptores del sistema de defensa antiaérea Patriot; aunque se trata por ahora de una oferta verbal y sin firma[10]. La respuesta más concreta a la escasez de interceptores provino de los demás aliados: Alemania financió misiles PAC-3, varios países cursaron un pedido conjunto al fabricante y la agencia de adquisiciones de la OTAN anunció la compra de 700 misiles PAC-2 y 200 PAC-3.
Crisis de confianza transatlántica: La cumbre dejó en evidencia una relación tensionada, con reproches que corren en ambas direcciones, pero que sobrevive. Las acciones unilaterales de Washington —como la guerra contra Irán sin consultas previas—, sus insultos a España (calificada de “causa perdida”) y la insistencia sobre Groenlandia han llevado a Europa a ver en Estados Unidos un socio menos fiable[11]. Desde la vereda estadounidense, en cambio, la crítica apunta a décadas de renuencia europea en materia de defensa, con aliados que recortaron sus presupuestos tras la Guerra Fría y descansaron progresivamente en el paraguas de seguridad estadounidense, al punto de que en 2014 solo tres países cumplían la meta del 2% del PIB acordada en Gales[12]. Ciertamente, el hecho de que hoy los 32 aliados alcancen ese umbral confirma, paradójicamente, que la presión de Washington tuvo efectos y no carecía de fundamento.
Avances para Turquía (sanciones y F-35): El país anfitrión fue uno de los grandes ganadores del encuentro. Apoyado en su cercanía personal con el presidente Erdogan, Trump comprometió el levantamiento de las sanciones impuestas en 2020 por la compra del sistema antiaéreo ruso S-400 y abrió la puerta a revertir la prohibición de vender cazas F-35 a Ankara; aunque esta última medida requerirá la aprobación del Congreso y todavía debe sortear la oposición de aliados, como Grecia e Israel[13].
Indo-Pacífico y el flanco sur: Frente a la urgencia de reestructurar el pilar europeo y de lidiar con Irán y Rusia, la cumbre redujo —en esta versión— su atención pública y explícita sobre la amenaza de China. Al respecto, del bloque de socios del Indo-Pacífico (IP4: Australia, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda), solo asistió un jefe de Estado, el presidente surcoreano Lee Jae Myung; no obstante, al margen del encuentro se suscribió un acuerdo entre Japón, Corea del Sur y Estados Unidos para el desarrollo de reactores nucleares pequeños[14]. La cumbre careció, además, de garantías de seguridad estructurales para el flanco sur y Oriente Medio[15].
Inversión en defensa y desarrollo industrial: Este ámbito fue el motor técnico de la cumbre. Los europeos y Canadá han incrementado su gasto en 1,2 billones de dólares desde el primer mandato de Trump (el llamado Trump Trillion), incluido un aumento de 139.000 millones de dólares solo en 2025[16]. El esfuerzo busca cumplir el objetivo del 5% del PIB —3,5% para requerimientos básicos de defensa y 1,5% para áreas vinculadas a la seguridad (resiliencia e innovación)[17]— y, según Rutte, el gasto total ya ronda el 4% a solo un año de iniciado el plan decenal. Durante la cumbre se anunciaron más de 50.000 millones de dólares en nuevos acuerdos multinacionales de la industria de defensa[18]. Además, se lanzaron el NATO Innovation Scale-Up Package y el NATO Engine, una red concebida para conectar a empresas innovadoras con fábricas civiles y militares dotadas de capacidad de producción flexible, a fin de escalar con rapidez la fabricación de nuevas tecnologías. A ello se sumaron dos iniciativas de envergadura: el Drone Edge, que contempla 40.000 millones de dólares en sistemas no tripulados durante los próximos cinco años, y una inversión de 27.000 millones de euros para modernizar la infraestructura de almacenamiento y distribución de combustible, incluidos nuevos oleoductos hacia el este de la Alianza[19].

OTAN Y AMÉRICA LATINA | Si bien esta cumbre no tiene un impacto directo en la región, constituye una buena oportunidad para abordar dos categorías distintas de países que se relacionan con Estados Unidos y con la OTAN. Por un lado, el aliado global o global partner de la Alianza —el caso de Colombia—, lo que permite colaborar en misiones de mantenimiento de la paz, participar en el desarrollo de capacidades de defensa, e intercambiar información sobre amenazas globales, como el ciberterrorismo. Por el contrario, dicha condición no significa participar en la toma de decisiones políticas de la organización ni se cuenta con el principio de defensa colectiva del Artículo 5. Por otra parte, existen los aliados importantes extra-OTAN de Estados Unidos (MNNA, por sus siglas en inglés), que corresponde a una relación bilateral y estratégica exclusiva con Washington. Esto facilita el acceso a la compra de armamento estadounidense, transferencia de tecnología, entrenamiento militar conjunto y participación en proyectos de investigación; no obstante, no incluye un pacto de defensa militar automático en caso de ataque, pues no es una asociación con la OTAN. En esta última categoría están Argentina, Brasil, Colombia y Perú.
EL FUTURO DE LA ALIANZA | La OTAN atraviesa una mutación forzada. Europa ya no confía ciegamente en el paraguas estadounidense y construye aceleradamente su autonomía estratégica y su propia base industrial de defensa. Por ahora, la Alianza juega a ganar tiempo, procurando minimizar el impacto de la presión ejercida por el presidente Trump mientras Europa se rearma[20]. De hecho, apenas concluida la cumbre, el mandatario especuló con retirar fuerzas estadounidenses de Europa si no queda satisfecho respecto de Groenlandia. A largo plazo, si la confianza política logra repararse tras futuros cambios de administración en Washington, esta crisis podría resultar una suerte de “bendición”, al dar origen a una alianza más equilibrada, letal y con dos pilares fuertes y autónomos[21]. Todo está por verse; aunque, hasta ahora, la Alianza sobrevive.
[1] OTAN, “The Ankara Summit Declaration”, 8 de julio de 2026, https://www.nato.int/en/about-us/official-texts-and-resources/official-texts/2026/07/08/the-ankara-summit-declaration?selectedLocale=
[2] Atlantic Council, “Eleven takeaways from the NATO Summit in Ankara”, 9 de julio de 2026, https://www.atlanticcouncil.org/dispatches/eleven-takeaways-from-the-nato-summit-in-ankara/
[3] Oana Lungescu, “NATO 3.0 to Emerge at Ankara Summit Amid Fragile Unity”, Royal United Services Institute, 6 de julio de 2026, https://www.rusi.org/explore-our-research/publications/commentary/nato-30-emerge-ankara-summit-amid-fragile-unity
[4] Mark Rutte, en “NATO Secretary General Mark Rutte on the Ankara summit agenda”, Atlantic Council, 25 de junio de 2026, https://www.atlanticcouncil.org/event/nato-secretary-general-mark-rutte-on-the-ankara-summit-agenda/
[5] Atlantic Council, “Eleven takeaways from the NATO Summit in Ankara”, 9 de julio de 2026, https://www.atlanticcouncil.org/dispatches/eleven-takeaways-from-the-nato-summit-in-ankara/
[6] Félix Arteaga y Luis Simón, “La cumbre de Ankara: ¿hacia una OTAN 3.0?”, Real Instituto Elcano, 9 de julio de 2026, https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/la-cumbre-de-ankara-hacia-una-otan-3-0/
[7] OTAN, “The Ankara Summit Declaration”, 8 de julio de 2026, https://www.nato.int/en/about-us/official-texts-and-resources/official-texts/2026/07/08/the-ankara-summit-declaration?selectedLocale=
[8] OTAN, “Defence Expenditure of NATO Countries (2014-2025)”, 2025, https://www.nato.int/content/dam/nato/webready/documents/finance/def-exp-2025-en.pdf
[9] Oana Lungescu, “NATO 3.0 to Emerge at Ankara Summit Amid Fragile Unity”, Royal United Services Institute, 6 de julio de 2026, https://www.rusi.org/explore-our-research/publications/commentary/nato-30-emerge-ankara-summit-amid-fragile-unity
[10] John Haltiwanger y Rishi Iyengar, “Trump Hands NATO a Mixed Bag”, Foreign Policy, 8 de julio de 2026, https://foreignpolicy.com/2026/07/08/trump-nato-ankara-summit-iran-ukraine-greenland-spain/
[11] Atlantic Council, “Eleven takeaways from the NATO Summit in Ankara”, 9 de julio de 2026, https://www.atlanticcouncil.org/dispatches/eleven-takeaways-from-the-nato-summit-in-ankara/
[12] OTAN, “Defence Expenditure of NATO Countries (2014-2025)”, 2025, https://www.nato.int/content/dam/nato/webready/documents/finance/def-exp-2025-en.pdf
[13] Atlantic Council, “Eleven takeaways from the NATO Summit in Ankara”, 9 de julio de 2026, https://www.atlanticcouncil.org/dispatches/eleven-takeaways-from-the-nato-summit-in-ankara/
[14] Atlantic Council, “Eleven takeaways from the NATO Summit in Ankara”, 9 de julio de 2026, https://www.atlanticcouncil.org/dispatches/eleven-takeaways-from-the-nato-summit-in-ankara/
[15] Félix Arteaga y Luis Simón, “La cumbre de Ankara: ¿hacia una OTAN 3.0?”, Real Instituto Elcano, 9 de julio de 2026, https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/la-cumbre-de-ankara-hacia-una-otan-3-0/
[16] Oana Lungescu, “NATO 3.0 to Emerge at Ankara Summit Amid Fragile Unity”, Royal United Services Institute, 6 de julio de 2026, https://www.rusi.org/explore-our-research/publications/commentary/nato-30-emerge-ankara-summit-amid-fragile-unity
[17] OTAN, “Defence Expenditure of NATO Countries (2014-2025)”, 2025, https://www.nato.int/content/dam/nato/webready/documents/finance/def-exp-2025-en.pdf
[18] OTAN, “The Ankara Summit Declaration”, 8 de julio de 2026, https://www.nato.int/en/about-us/official-texts-and-resources/official-texts/2026/07/08/the-ankara-summit-declaration?selectedLocale=
[19] OTAN, “NATO Innovation Scale-Up Package”, 8 de julio de 2026, https://www.nato.int/en/about-us/official-texts-and-resources/official-texts/2026/07/08/nato-innovation-scale-up-package?selectedLocale=
[20] Rishi Iyengar y John Haltiwanger, “NATO’s Waiting Game: Less Trump. More Europe. What’s next?”, Foreign Policy, 9 de julio de 2026, https://foreignpolicy.com/2026/07/09/nato-summit-ankara-trump-europe-rutte-erdogan/
[21] David V. Gioe, “The Transatlantic Crucible: Why the Crisis Between Washington and Europe May Be a Blessing in Disguise”, Foreign Affairs, 4 de junio de 2026, https://www.foreignaffairs.com/united-states/transatlantic-crucible-europe-nato