El Diálogo de Shangri-La 2026 confirmó que el Indo-Pacífico ha entrado en una etapa de confrontación administrada, donde Estados Unidos y China intensifican su competencia sin llegar a un conflicto directo. La atención se desplazó hacia capacidades concretas, infraestructura crítica y seguridad submarina. Para Chile, la principal lección es que el Indo-Pacífico debe entenderse no solo como un mercado, sino también como un espacio estratégico clave para su seguridad y prosperidad.
