RESUMEN
El mes de septiembre de 2026 concentró una secuencia de acuerdos, cumbres e iniciativas estratégicas en distintas regiones del mundo, mientras las dos superpotencias celebraban una cumbre bilateral. Este reporte sostiene que esos eventos no son episodios aislados, sino la expresión de un orden mundial que se reacomoda frente a un contexto internacional crecientemente incierto y tensionado. Se observa que varios Estados acumulan vínculos superpuestos para diversificar sus fuentes de seguridad y acceso económico. El costo de esa estrategia, sin embargo, es una mayor exposición al entrampamiento cruzado cuando esos compromisos se activan en direcciones opuestas.
Figura 1. Países que participaron en hitos de alineamiento entre el 31 de agosto y el 25 de septiembre de 2026.

Fuente: Elaboración propia.
LO QUE OCURRIÓ
Siete hitos de alineamiento en 26 días, con socios, regiones y formas distintas. Dos son pactos o contratos firmados, tres son cumbres o reuniones de instituciones existentes, uno es una declaración conjunta y uno es una propuesta que todavía requiere aprobación. Cuatro son originales, porque crean un compromiso que no existía antes de 2025, mientras que tres son de continuidad, porque una institución preexistente amplió su alcance o profundizó su institucionalización. En la misma ventana, entre el 23 y el 25 de septiembre, Xi Jinping realizó una visita de Estado a Washington, con la recepción oficial encabezada por el presidente Donald Trump.
Figura 2. Siete hitos de alineamiento y una cumbre bilateral entre el 31 de agosto y el 25 de septiembre de 2026.
| Hito | Fecha | Hecho | Tipo | Forma |
| Pacto de La Meca | 31 ago · 24-25 sep | Primera ministerial en Estambul, secretaría en Riad. Cancilleres en Nueva York y jefes de Estado Mayor en Riad ante los ataques hutíes | Original | Pacto de defensa mutua |
| Escudo de Aquiles | 31 ago | Israel y Grecia firman un sistema de defensa aérea multicapa por 3.035 millones de euros | Original | Contrato e integración |
| Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) | 31 ago – 1 sep | 26ª cumbre en Bishkek. Primeras enmiendas a la Carta en dos décadas | Continuidad | Cumbre de una organización |
| BRICS | 12-13 sep | 18ª cumbre en Nueva Delhi. Declaración de 140 párrafos y red de pagos alternativa al dólar | Continuidad | Cumbre de un foro |
| Unión Europea-Canadá | 16-17 sep | Von der Leyen propone que Canadá sea el primer “miembro asociado”. Trump lo llama “acto hostil” | Original | Propuesta de asociación |
| Escudo de las Américas | 22 sep | Declaración conjunta de quince gobiernos. Chile pasa a miembro pleno | Original | Declaración conjunta |
| South Pacific Defence Ministers’ Meeting (SPDMM) | 22-24 sep | 11ª reunión de ministros de Defensa del Pacífico Sur en Nadi. Marco para un acuerdo sobre el estatuto de fuerzas y reuniones anuales de secretarios | Continuidad | Reunión ministerial |
| Visita oficial de China a Estados Unidos | 23-25 sep | Xi Jinping en Washington. Prórroga de la tregua arancelaria hasta enero y dos cumbres más comprometidas antes de fin de año. Sin avances sobre Taiwán, Irán ni inteligencia artificial | – | Cumbre bilateral |
Fuente: Elaboración propia.
LOS DETONANTES. Un entorno global más inestable por tres vías.
El retorno de la guerra interestatal en Europa. La invasión rusa de Ucrania en 2022 reinstaló la guerra de conquista como una posibilidad en el continente. Asimismo, demostró que un miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas puede intentar anexar territorio por la fuerza, sosteniendo una guerra durante años y absorbiendo el costo de las sanciones sin ceder. Este hecho eliminó la certeza de que las fronteras europeas estaban fuera de discusión y obligó a cada Estado del continente (y fuera de él) a preguntarse qué garantías tendría si enfrentara algo parecido.
La cadena de conflictos en Medio Oriente. Desde octubre de 2023 la región enfrenta guerras que se alimentan entre sí: Gaza, Líbano, Siria y, desde 2026, la guerra en Irán, con represalias en varios países del Golfo y efectos sobre el estrecho de Ormuz. La sucesión de conflictos expuso los límites de la disuasión estadounidense e israelí como base de la estabilidad regional, empujando a varios Estados a reevaluar o reforzar vínculos entre sí.
La condicionalidad de la garantía estadounidense. Desde 2025, Washington aplicó aranceles a aliados como la Unión Europea y Japón, condicionó su respaldo a la OTAN al nivel de gasto en defensa y redujo ejercicios militares con Corea del Sur por su falta de apoyo en la guerra contra Irán. A ello sumó pretensiones sobre Groenlandia y declaraciones que cuestionaron la soberanía canadiense. Estas acciones introdujeron mayor incertidumbre sobre hasta qué punto la condición de aliado permite anticipar el trato de Washington. Esa menor previsibilidad motivó la diversificación de vínculos económicos y de seguridad.
QUÉ TIENEN EN COMÚN
Ninguno de los siete hitos del último mes llevó a los Estados involucrados a cambiar de bando o abandonar compromisos previos. Lo que hizo cada Estado fue reforzar o sumar un vínculo nuevo a los que ya tenía, bajo la lógica del alineamiento (una expectativa de apoyo mutuo que no requiere un tratado de alianza)[1]. El patrón entonces es compartido: los Estados multiplican sus alineamientos sin renunciar a sus alianzas y lo hacen para ampliar sus espacios de cooperación y defender mejor sus intereses estratégicos.
El nivel de alineamientos superpuestos puede variar según el caso. Turquía, por ejemplo, presidió la ministerial de La Meca en Estambul el 31 de agosto y al día siguiente participó en la cumbre de la OCS en Bishkek junto a Xi, Putin y Modi, mientras sigue siendo miembro de la OTAN y posee su segundo mayor ejército. Pakistán preside actualmente la OCS, donde también participa India, y encabeza la secretaría del Pacto de La Meca, que la misma India mira con reserva, mientras mantiene un acercamiento con Washington[2]. Arabia Saudita es parte del Pacto de La Meca, participa en los BRICS, mantiene vínculos con la OCS y conserva una estrecha relación de seguridad con Estados Unidos. Canadá se mantiene fuera del Escudo de las Américas, pero pertenece a la OTAN y al G7 y explora una asociación más estrecha con la UE que Washington calificó de “acto hostil”[3]. El reacomodo alcanza también al Pacífico Sur, donde un foro como el SPDMM profundiza su institucionalización sin involucrar directamente a China ni a Estados Unidos como miembros. Chile, en tanto, adhirió al Escudo de las Américas mientras lidera el Compromiso de Santiago y refuerza su presencia en el SPDMM.
Figura 3. Pertenencias y vínculos de siete Estados en las instituciones y pactos activos en septiembre de 2026.

Fuente: Elaboración propia.
DIVERSIFICAR PARA NO QUEDAR DESPROTEGIDO
Cuando el entorno se vuelve más inestable y los garantes menos previsibles, el riesgo de desprotección crece y los Estados responden diversificando sus fuentes de seguridad y de acceso económico. La diversificación no busca ganar en cada tablero, sino no perder en todos a la vez. Eso explica por qué proliferan mecanismos sin que ninguno desplace a la OTAN ni a la relación con Estados Unidos, y por qué cada iniciativa nueva declara no estar dirigida contra nadie. Turquía lo dijo al anunciarse el Pacto de La Meca, la Declaración de Bishkek lo señala respecto de la OCS y la Comisión Europea lo afirmó sobre la propuesta a Canadá. El Escudo de las Américas, en tanto, no explicita un actor extrahemisférico frente al cual busque protegerse.
Los siete hitos se ordenan según el tipo de garantía que buscan asegurar. Militar, en el Pacto de La Meca, el Escudo de Aquiles y el SPDMM. Económica, en los BRICS, la OCS y la propuesta de la UE a Canadá. El Escudo de las Américas es el único que combina ambas, porque une inteligencia criminal y sanciones coordinadas con un pilar de minerales críticos y proveedores confiables. Esa combinación es lo que lo hace una plataforma distinta dentro del panorama reciente. En suma, un mismo Estado puede asumir garantías de más de un tipo con socios distintos, y allí radica una diferencia con la lógica de alineamientos de la Guerra Fría, cuando el garante militar y el económico coincidían y la pertenencia a un bloque cubría ambas necesidades al mismo tiempo.
Figura 4. Los siete hitos según el tipo de garantía que buscan asegurar, con el Escudo de las Américas en la intersección.

Fuente: Elaboración propia.
LAS SUPERPOTENCIAS TAMBIÉN SE REACOMODAN
Mientras sus socios diversificaban compromisos durante el último mes, Estados Unidos y China estabilizaban su rivalidad de forma bilateral. La visita de Estado de Xi Jinping a Washington prorrogó la tregua arancelaria, fijó dos cumbres adicionales antes de fin de año y no resolvió ninguna de las disputas de fondo. Lo que sí produjo fue una señal política. Un paquete de armas para Taiwán por unos 14.000 millones de dólares quedó en suspenso para no perturbar la reunión, después de que Trump lo describiera en mayo como una “ficha de negociación”[4]. El episodio muestra cómo la estabilización entre las superpotencias puede afectar los intereses de terceros vinculados a ellas. En ese contexto, cada acercamiento bilateral puede aumentar los incentivos de esos Estados para diversificar sus vínculos y reducir su dependencia de una sola potencia.
¿CUÁL ES EL COSTO DEL REACOMODO?
La diversificación reduce el riesgo de desprotección, pero eleva el de potencial entrampamiento. En su forma cruzada, este riesgo aparece cuando las obligaciones derivadas de dos alianzas o alineamientos distintos de un mismo Estado entran en colisión. Ese es el problema específico que pueden generar los alineamientos superpuestos.
Un caso emblemático es el de Turquía y Grecia, aliados en la OTAN que acaban de profundizar compromisos externos en direcciones distintas. Grecia convirtió a Israel en proveedor de su defensa aérea y mantiene con Israel y Chipre un plan de trabajo militar para 2026. Turquía, en cambio, rompió relaciones comerciales con Israel en 2024 y, mediante el pacto de La Meca, asumió compromisos de defensa con Arabia Saudita y Pakistán. Ambos vínculos pueden coexistir mientras el Mediterráneo oriental permanezca estable. Pero una crisis entre Grecia o Chipre y Turquía por zonas marítimas o gas podría colocar a socios externos en lados opuestos de la misma disputa, sin que esté claro cuál de esos compromisos prevalecería.
Figura 5. Un caso emblemático de alineamientos superpuestos: Turquía y Grecia.

Fuente: Elaboración propia.
CLAVES PARA OBSERVAR
DIEGO SAZO
Jefe de Investigación en Relaciones Internacionales
YESCARY MARTÍNEZ
Asistente de Investigación
[1] Glenn H. Snyder, Alliance Politics (Cornell University Press, 1997). Snyder define las alianzas como asociaciones formales de Estados para el uso, o el no uso, de la fuerza militar, en circunstancias especificadas, contra Estados ajenos a su membresía. El alineamiento es el fenómeno más amplio, las expectativas de apoyo u oposición en interacciones futuras, del cual las alianzas son solo el subconjunto formal.
[2] La relación entre Pakistán y Estados Unidos atraviesa un ciclo de acercamiento por la mediación pakistaní entre Washington y Teherán, entre otros temas. Husain Haqqani, “Understanding the Upswing in US-Pakistan Relations,” Hudson Institute, 1 de junio de 2026, https://www.hudson.org/foreign-policy/understanding-upswing-us-pakistan-relations-husain-haqqani
[3] “‘Stronger Together’: Carney Welcomes EU Invite for Canada to Become First-Ever Associate Member,” CNBC, September 17, 2026, https://www.cnbc.com/2026/09/17/trump-canada-european-union-tariffs-associate-member-ukraine-.html
[4] The New York Times, “Trump, Taiwán, armas y China,” 18 de mayo de 2026,
https://www.nytimes.com/es/2026/05/18/espanol/mundo/trump-taiwan-armas-china.html