Si bien es cierto que tenemos mucho en común que nos une, debemos trabajar las desconfianzas que impiden avanzar, nos separan y no ayudan al proceso de integración de ambas naciones.
El jueves 27 de agosto de 2026 se realizó un seminario de integración Chile-Argentina en Buenos Aires, ciudad capital de la Argentina. La fecha había sido escogida meses atrás independiente de la polémica que generaron las desafortunadas palabras del jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina realizadas en el programa “La Fábrica del Podcast” y que generaron interesantes reacciones a uno y otro lado de la cordillera.
Fue una actividad organizada entre AthenaLab y el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) en la que fuimos acompañados por la subsecretaria de Seguridad Pública de Chile, Pilar Giannini, el secretario ejecutivo del Consejo Chileno Relaciones Internacionales (CCRI) e integrantes de la Fundación Rioplatense de Estudios (FREE). La actividad que tomo toda la mañana del 27 aparte de las palabras de apertura y cierre tuvo tres paneles que cubrieron los tópicos que se mencionan a continuación:
La idea es realizar estas reuniones cada seis meses, correspondiendo la próxima realizarse en Santiago en el mes de marzo de 2027, en donde aparte de continuar desarrollando en más profundidad los tópicos antes mencionados, el foco principal será abordar las desconfianzas presentes e históricas que separan a ambos países y que dificultan los procesos de integración. Lo mismo vamos a realizar bajo el mismo formato con Bolivia y el Perú. Las relaciones vecinales deben ser de la máxima prioridad para la política exterior de Chile.
Este ejemplo de la sociedad civil en acción, la de una reunión de integración de dos países organizada por dos centros de estudio, uno chileno y el otro argentino, sucedió en paralelo a reuniones que tenían lugar en Chile en materias energéticas y mineras organizadas y acordadas por las respectivas cancillerías. Estos son ejemplos reales y tangibles de búsqueda de integración y acercamiento entre países que llevan más de 200 años a la vez unidos y separados por la Cordillera de los Andes. La idea es que los 200 que vienen a futuro sean cualitativamente mejores. Juntos somos más.
Si bien es cierto que tenemos mucho en común que nos une, debemos trabajar las desconfianzas que impiden avanzar, nos separan y no ayudan al proceso de integración de ambas naciones. El trabajo de las desconfianzas fue una de las principales conclusiones de la reunión del 27 de agosto de 2026 y será el principal foco de la reunión que tendremos en Santiago en marzo de 2027. Partamos por ver qué nos separa y ver si son temas que podemos resolver o bien dejar de lado según sea el caso.
Para Chile es no negociable, repito no negociable, el respeto irrestricto por parte de ambos países de los tratados de límites de 1881, y el Tratado de Paz y Amistad de 1984 (TPA). El TPA incorpora un mecanismo de solución de pacífica de controversias, algo muy útil en el entendido que tenemos una muy larga frontera terrestre y marítima en donde se pueden producir diferencias, como son el caso de la colisión de la plataforma continental chilena y la extendida argentina, como también de la extendida transandina con la delimitación que el mismo TPA genera, particularmente respecto del punto F.
Evidentemente no ayudan declaraciones incorrectas de mandos militares argentinos, las que son aprovechadas por las redes sociales para generar conflictos en donde no los debiera haber. A más de 40 años de la firma del TPA se esperaría que cada uno supiera en dónde comienzan y terminan los límites de sus respectivos países.
Para cerrar, entendemos la posición de la Argentina respecto de las Malvinas (Falklands para el Reino Unido), Georgias del Sur y Sandwich del Sur, pero lo vemos como un tema bilateral entre ellos y los británicos, en donde obviamente los kelpers también tienen algo que decir. No es un tema de Chile y es uno en que debemos evitar ser arrastrados. Nada ganamos con vernos involucrados ya que no es del interés nacional chileno lo que argentinos y británicos acuerden. Sólo nos ha traído problemas participar de problemas de terceros en donde nada ganamos apoyando a uno u otro lado.
RICHARD KOUYOUMDJIAN
Vicepresidente Ejecutivo AthenaLab