El 26 de junio de 2026, el embajador de Chile ante Estados Unidos firmó el ingreso de nuestro país a la Declaración Pax Sílica, la cual constituye una alianza tecnológica que el Estado norteamericano construye en torno a semiconductores, cómputo avanzado e inteligencia artificial. Esta iniciativa busca articular un consenso de seguridad económica entre países aliados a lo largo de toda la cadena de suministro de la IA y así reservar a sus miembros el acceso a modelos de frontera[i].[ii] Además, nuestro país se sumó a la Declaración Conjunta sobre la Oportunidad de la IA, un acuerdo que busca fijar un enfoque común favorable a la innovación y al despliegue acelerado de la IA. Estos dos hechos van en la misma dirección que las recomendaciones que AthenaLab indicó el pasado mayo[iii], cuando Chile aparecía fuera de la entonces recién creada iniciativa y se encontraba en una posición ambivalente de proveedor de insumos críticos en el ámbito de la inteligencia artificial, pero sin acceso a las capacidades avanzadas que esos materiales permiten construir.
Sin embargo, estos avances diplomáticos relacionados con la IA ocurren en paralelo con dos eventos que los dejan en entredicho. La decisión de Estados Unidos adoptada el 12 de junio de 2026 respecto del bloqueo global de acceso a los modelos Fable 5 y Mythos 5, de Anthropic, demostró que ni siquiera sus socios están exentos de que se les suspenda el suministro de IA de frontera por decisión unilateral y sin previo aviso[iv]. Por otra parte, mientras Washington y firmas de IA de ese país intentaban blindar las ventajas de sus últimos desarrollos denunciando a la empresa china Alibaba por extracción ilícita de capacidades desde Claude, en China la empresa Z.ai, del ecosistema Zhipu, anunciaba el lanzamiento de GLM-5.2, un modelo abierto que disminuye las diferencias con el desempeño de los modelos de empresas estadounidenses y a una fracción del costo en cuanto a acceso frente a alternativas cerradas, como ChatGPT Plus o Claude Pro[v].

Por tanto, en la misma quincena, Chile obtuvo un asiento en la mesa donde, se supone, se definen las condiciones de acceso a la IA de frontera, y fue testigo de una prueba fehaciente de que ese lugar privilegiado no otorga garantías. Desde luego, tuvo evidencia de que el acceso a los modelos más avanzados de IA no será privilegio de los miembros de la Pax Sílica.
La Pax Sílica nació en diciembre de 2025 como la iniciativa insignia de Estados Unidos para articular un consenso de seguridad económica entre aliados en torno a las capas que sostienen la IA (minerales críticos, energía, semiconductores, centros de datos y modelos de lenguaje)[vi]. La declaración original firmada por nueve países[vii] respondía a una lógica de “mercado para todos, frontera para los aliados”; es decir, acceso abierto al consumo de las tecnologías, pero la disponibilidad preferente a semiconductores y cómputo de frontera queda reservado a quienes se posicionen del lado de Washington.
La reunión de Pax Sílica de junio de 2026 amplió ese núcleo de nueve a veinticuatro signatarios, sumando a Chile junto con otros ocho países y la Unión Europea como bloque. Además, impulsó un proyecto piloto de trazabilidad de semiconductores en Panamá y el programa Foundry School con la Universidad de Stanford para formar talento en manufactura avanzada[viii].
Esto significa que Chile pasa de ser un proveedor de cobre y litio sin participación en los niveles donde se concentra el valor de la cadena de la IA, a integrar un grupo que, en teoría, debiera tener una voz en las condiciones de acceso a esa tecnología.
El 12 de junio de 2026, apenas días después de firmarse esta ampliación de Pax Sílica, el Departamento de Comercio de Estados Unidos ordenó a Anthropic suspender de forma global el acceso a Fable 5 y Mythos 5, sus modelos más avanzados, invocando controles de exportación por razones de seguridad nacional[ix]. La orden no distinguió entre aliados y no aliados, ni entre miembros de Pax Sílica y el resto del mundo, y como Anthropic no cuenta con un mecanismo para aplicarla de forma selectiva, bloqueó el acceso para todos sus usuarios extranjeros. Hasta el 1 de julio, fecha en que el gobierno de Estados Unidos autorizó el uso generalizado de los modelos, el mundo entero quedó a la espera de una decisión en la que no tuvo voz ni voto.
Este episodio confirma lo que planteábamos en junio pasado[x] sobre el desplazamiento del control de los modelos avanzados de IA desde las empresas desarrolladoras hacia los Estados. Además, esta censura no reconoció la condición de ciertos países aliados que la Pax Sílica busca consolidar entre sus miembros. Se asume que Chile ingresó a esta alianza aspirando a mayor certeza sobre su acceso a tecnologías de frontera, pero el bloqueo a los modelos antes mencionados demostró que esa disponibilidad puede detenerse por decisión unilateral de un tercer Estado, sin previo aviso ni consulta.
Casi en paralelo al bloqueo de Fable 5 y Mythos 5, el 10 de junio, Anthropic envió una carta al Congreso de Estados Unidos acusando a la empresa china Alibaba de una campaña de extracción masiva de las capacidades de Claude, mediante lo que se conoce como ataques de destilación, que consisten en usar las respuestas de un modelo más avanzado para entrenar uno propio a menor costo[xi]. Anthropic calificó el episodio como la mayor campaña de este tipo conocida hasta ahora y pidió sanciones, en momentos en que Estados Unidos ya identifica a Alibaba como una empresa vinculada a las fuerzas armadas chinas[xii].
La respuesta china llegó casi de inmediato, aunque no en los tribunales, sino en el mercado. El 30 de junio, la firma Z.ai lanzó GLM-5.2, un modelo cuyos parámetros se publican para que cualquiera los descargue y ejecute en su propia infraestructura. Según medios especializados, este modelo se acerca al desempeño de Claude Mythos en programación avanzada y ejecución autónoma de tareas complejas, a una fracción del costo de las alternativas cerradas estadounidenses[xiii].
Estos hechos permiten inferir que mientras Washington intenta contener la fuga de sus capacidades más valiosas por la vía legal y regulatoria, la brecha con China se estrecha con la aparición de modelos casi de frontera disponibles para cualquier actor dispuesto a descargarlos.
Estos tres hechos ocurrieron dentro de la misma quincena de junio y juntos configuran una paradoja. Chile obtuvo un espacio donde se negociarían las condiciones de acceso a la inteligencia artificial de frontera, disponibilidad que parecía reservada a un grupo reducido de países. Sin embargo, esa misma semana quedó demostrado que la pertenencia a esa instancia no lo hace inmune de la potencial dependencia que lo debe haber motivado para integrarse, porque el control sobre el uso generalizado de los modelos de frontera (etapa final de la cadena) sigue residiendo principalmente en un actor estatal, el cual puede suspenderlos sin aviso incluso a sus propios aliados. Por otra parte, la ventaja que la Pax Sílica promete compartir entre sus miembros se deprecia en tiempo real, porque la capacidad casi de frontera ya está siendo desarrollada por otros actores de forma abierta y a bajo costo.

La consecuencia es que lo relevante para Chile ya no es solamente si pertenece a un bloque de aliados en el ámbito del desarrollo de la IA, sino qué garantías concretas obtiene por pertenecer a él y, al mismo tiempo, qué alternativas reales existen fuera de ese bloque. La “dependencia consciente” que se planteó en un análisis anterior, como una de las decisiones que Chile debía adoptar, ahora implica elegir entre distintas formas de dependencia, incluida la de modelos chinos cada vez más accesibles. Cada alternativa presenta sus propios riesgos de continuidad, de gobernanza de datos y de seguridad, que Chile debe sopesar desde la perspectiva de la seguridad nacional.
Frente a los hechos recientemente descritos, hay al menos cinco iniciativas que Chile podría impulsar, aun cuando nuestro país no tiene una posición dominante en la cadena de producción de los modelos de IA. Su margen de acción está más bien en capitalizar su situación privilegiada como proveedor de minerales críticos y, sobre todo, en la posibilidad de albergar centros de datos alimentados con energía sustentable, sumando así al rol de proveedor de insumos el de anfitrión de infraestructura crítica para la IA.
Primero, Chile debería proponer que en el contexto de Pax Sílica se incorporen cláusulas de continuidad y aviso previo ante suspensiones regulatorias, como las de Fable 5 y Mythos 5. Hoy esa instancia no considera un compromiso de estabilidad en el acceso de los países miembros, de modo que ningún integrante de la alianza vuelva a enfrentar una suspensión sin garantías mínimas. Esta debiera ser una prioridad de la diplomacia chilena, planteada ante la propia alianza como una condición aplicable a todos sus miembros.
En segundo lugar, debería negociar en un plano bilateral con Estados Unidos condiciones propias de acceso garantizado, y no meramente preferente, a cómputo y modelos de frontera. Esto busca que nuestro país obtenga compromisos verificables, con plazos y mecanismos de reclamo ante una eventual suspensión.
Tercero, se debiera evaluar con altos estándares de exigencia técnica y sin exclusión automática las alternativas abiertas que ofrece China, como GLM-5.2. Esto supone establecer criterios explícitos de gobernanza de datos, seguridad y trazabilidad antes de que la conveniencia de costo termine decidiendo por defecto qué proveedor procesa información sensible del Estado o de los sectores críticos de la sociedad.
En cuarto lugar, la evaluación de futuras suspensiones de servicio debiera ser responsabilidad de una instancia formal superior encargada de la seguridad nacional, en lugar de quedar sujeta a la coordinación puntual entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Agencia Nacional de Ciberseguridad. Ninguna de esas instancias por sí sola tiene la visión que se requiere para anticipar y responder a este tipo de episodios, por lo que corresponde a una instancia superior asumir esa coordinación de manera permanente.
Por último, esta discusión debería tener visibilidad pública desde ahora y no esperar a que la próxima suspensión encuentre al país sin una postura definida. Eso implica lograr una posición explícita y comunicada del Estado chileno, capaz de ser conocida tanto por sus socios en Pax Sílica como por los proveedores alternativos, para que se conozcan las condiciones que exige Chile antes de que la dependencia se profundice.

Ninguna de estas iniciativas requiere que Chile elija entre Estados Unidos y China de manera definitiva. Lo que sí es necesario es dejar de tratar el acceso a modelos de IA de frontera como un beneficio adquirido por la membresía a una institución, sino que aproximarse al tema como una relación de dependencia que se debe gestionar activamente con condiciones propias, mientras exista margen para fijarlas.
Chile pasó de estar fuera de la instancia que reserva a sus miembros condiciones preferentes de acceso a la inteligencia artificial de frontera, a integrarla, para luego comprobar que esa instancia no ofrece todas las garantías y, por último, a descubrir cómo esa ventaja se podría volver menos exclusiva en el corto plazo. La pertenencia a Pax Sílica es una iniciativa valiosa, aunque su alcance real para un país sin posición dominante en el desarrollo de estos modelos dependerá de que Chile la trate como la primera etapa de una relación que aún debe construir, y no como un resguardo ya adquirido. La ventana de tiempo para fijar condiciones propias, dentro del margen de influencia acotado que tiene un país de nuestro tamaño, seguirá reduciéndose con cada nuevo episodio como el de Fable y Mythos, o con cada nuevo modelo chino que acorte la distancia que hoy todavía separa a los Estados que desarrollan los modelos de frontera de los que solo aspiran a alcanzarla.
[i] U.S. Department of State. Pax Sílica. 26 de junio de 2026. https://www.state.gov/translations/spanish/pax-Sílica
[ii] Concepto que se emplea para designar a los modelos de IA más avanzados disponibles en cada momento, cuyo desempeño y potencial de doble uso concentran la mayor atención regulatoria y de seguridad nacional.
[iii] Alejandro Amigo, “Más allá del chatbot: implicancias de la inteligencia artificial para Chile”, AthenaLab, 4 de mayo de 2026.
[iv] Anisha Sircar, “Anthropic Disabled Fable 5 And Mythos 5 After A U.S. Export-Control Order. Here’s What Happened”, Forbes, 16 de junio de 2026, https://www.forbes.com/sites/anishasircar/2026/06/16/anthropic-disabled-fable-5-and-mythos-5-after-a-us-export-control-order-heres-what-happened/
[v] Wired. “China tiene su propio Mythos, se llama GLM-5.2 y es un disparo de advertencia para EE.UU.”. 30 de junio de 2026. https://es.wired.com/articulos/china-tiene-su-propio-mythos-se-llama-glm-52-y-es-un-disparo-de-advertencia-para-ee-uu
[vi] U.S. Department of State. Pax Sílica. 26 de junio de 2026. https://www.state.gov/translations/spanish/pax-Sílica
[vii] Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Singapur, Países Bajos, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Australia.
[viii] Pax Sílica. https://www.state.gov/translations/spanish/pax-Sílica
[ix] CNBC. “Anthropic disables access to Fable 5 and Mythos 5 to comply with government directive”,
12 de junio de 2026. https://www.cnbc.com/2026/06/12/anthropic-disables-access-to-fable-5-and-mythos-5-to-comply-with-government-directive.html
[x] Alejandro Amigo, “Resiliencia o subordinación ante la IA: Desafíos para Chile”, AthenaLab, 9 de junio de 2026.
[xi] BBC. “Anthropic accuses Chinese rival Alibaba of illicitly extracting AI capabilities”, 24 de junio de 2026. https://www.bbc.com/news/articles/cwyklykn5dwo
[xii] Reuters. “US says BYD, Baidu, Alibaba and other tech giants are aiding China’s military”, 8 de junio de 2026. https://www.reuters.com/world/asia-pacific/pentagon-lists-entities-designated-chinese-military-company-2026-06-08/
[xiii] Wired. “China tiene su propio Mythos, se llama GLM-5.2 y es un disparo de advertencia para EE.UU.”, 30 de junio de 2026. https://es.wired.com/articulos/china-tiene-su-propio-mythos-se-llama-glm-52-y-es-un-disparo-de-advertencia-para-ee-uu