El Ejército de Chile es una de las instituciones fundadoras de la República y se ha mantenido como pieza fundamental durante toda su historia, siendo la organización armada más antigua de Hispanoamérica. Sociedad y soldados han sido un solo conjunto por más de 200 años, y es la única que ha acompañado a la nación chilena en cada uno de sus conflictos, desde la Real Cédula de 1603 hasta las operaciones de paz del siglo XXI.
Este es su registro:


ORIGEN Y UNIDADES FUNDACIONALES
Las pérdidas sufridas en la Guerra de Arauco obligaron a la Corona a hacer algo inédito en América española: financiar un ejército profesional y permanente, con sueldos fijos y abastecimiento propio.
A sugerencia del gobernador Alonso de Ribera, el rey Felipe III creó por Real Cédula de enero de 1603 el Ejército del Reino de Chile, el primero organizado en Hispanoamérica. Ribera elevó la capacidad profesional de la tropa, estableció una escala de sueldos y llegó a fundar industrias básicas para abastecer al personal militar. Ese cuerpo armado, que mejoró a través de sucesivas ordenanzas durante dos siglos, sirvió de base al Ejército de Chile que nacería junto a la República.
En 1810 la Primera Junta de Gobierno dio vida legal a las tres unidades que fundan la institución republicana. Las tres permanecen activas como parte del Ejército, un caso poco común de continuidad en América.

Dato de continuidad. El 2 de diciembre de 2010 el Ejército conmemoró oficialmente la creación de estas tres unidades en el patio de honor de la Escuela Militar, con 21 salvas de honor de la Batería Histórica del «Tacna» y desfile ante los Estandartes de Combate históricos de los tres regimientos.
GUERRAS Y CAMPAÑAS
El Ejército de Chile no ha perdido una guerra internacional. Su historial incluye tres invasiones exitosas —1820, 1838 y 1879— y más de un siglo sin conflicto externo desde 1884.

GEOGRAFÍA DE LAS ACCIONES
La forma del marcador indica el tipo de conflicto y el color, la campaña. El número remite a la lista que acompaña cada mapa.


Zona central y sur de Chile. De Coquimbo a Chiloé: las campañas de la Independencia, la Guerra a Muerte, la incorporación del archipiélago y las cuatro guerras civiles libradas en territorio nacional.

Norte de Chile y Perú. Los tres teatros de operaciones en que el Ejército combatió fuera del Valle Central: la Expedición Libertadora, la campaña restauradora contra la Confederación y las cinco campañas de la Guerra del Pacífico, más el norte salitrero. en 1891.
Sobre los mapas. Son esquemas, no cartografía, por lo que el litoral y la frontera están simplificados, el trazado corresponde al territorio actual y las posiciones son aproximadas, suficientes para situar cada acción pero no para medir distancias. Donde coinciden acciones casi en el mismo punto —Lima, Tacna y Arica, la sierra de Junín— los marcadores se separan para poder leerlos, con una línea fina que los une a su ubicación real.
Sobre la Araucanía. La ocupación del territorio al sur del Biobío (1861–1883) no se resuelve en batallas campales sino en dos décadas de fortificación y adelantamiento sostenido de la línea de frontera. Los hitos son las fundaciones de Mulchén y Angol (1862), la sublevación general de 1881 con el sitio simultáneo de varios fuertes, y la refundación de Villarrica el 1 de enero de 1883, que cierra la campaña más larga de la historia republicana del Ejército.
MOVILIZACIÓN Y BAJAS
Chile es un país que ha ido a la guerra con ejércitos improvisados sobre una base profesional muy pequeña. La cifra que sigue explica por qué la Guerra del Pacífico marcó a una generación entera.


LAS MÁS SANGRIENTAS

HECHOS DE ARMAS
No son sólo las victorias más grandes las que el Ejército conmemora con solemnidad, sino también aquellas en que el cumplimiento del deber se llevó hasta su último extremo. Algunos ejemplos son:
Menos de 1.200 defensores al mando de Bernardo O’Higgins y Juan José Carrera sostuvieron durante casi dos días el cerco de unos 5.000 realistas de Mariano Osorio en la plaza de Rancagua, sin recibir el refuerzo que esperaban. Al segundo día O’Higgins rompió el cerco a caballo con lo que quedaba de la guarnición. Se perdieron dos tercios del ejército patriota y con ellos la Patria Vieja.
Dos días de cerco · menos de 1.200 contra unos 5.000
Veinticinco días después de iniciado el cruce de la cordillera, las divisiones del Ejército de los Andes —al mando del general San Martín— convergieron sobre la cuesta de Chacabuco. O’Higgins cargó al frente de la suya antes de la hora convenida y resolvió la acción a la bayoneta, mientras la maniobra envolvente de Soler completaba la derrota realista. La victoria abrió el camino a Santiago y recuperó la capital perdida en Rancagua dos años y medio antes; días después O’Higgins fue nombrado Director Supremo.
Veinticinco días de cordillera · la capital recuperada
Diecisiete días después del desastre de Cancha Rayada, cuando en Santiago se daba por perdida la causa patriota, el Ejército Unido enfrentó en los llanos de Maipú a las fuerzas de Mariano Osorio. San Martín condujo la batalla; O’Higgins, herido en el brazo, llegó al campo con una guarnición que incluía a los cadetes de la nueva Academia Militar, y el encuentro entre ambos quedó fijado en la memoria como el abrazo de Maipú. La victoria aseguró definitivamente la Independencia declarada el 12 de febrero.
Diecisiete días después de Cancha Rayada · la Independencia asegurada
El Ejército Restaurador de Manuel Bulnes, con unos 5.000 hombres, atacó de frente las posiciones atrincheradas de Andrés de Santa Cruz, que contaba con 6.000. La acción se decidió en el asalto al cerro Pan de Azúcar. Las bajas confederadas bordearon el 50%; las chilenas, el 15%. Yungay disolvió la Confederación Perú-Boliviana, consolidó a Chile como potencia del Pacífico sur y llevó a Bulnes a la Presidencia.
~5.000 contra 6.000 atrincherados · la Confederación se disuelve
En la pampa del Alto de la Alianza, al norte de Tacna, el Ejército de Operaciones del Norte avanzó a campo abierto y sin cubierta contra las posiciones atrincheradas del ejército aliado peruano-boliviano. Fue la mayor batalla campal de la Guerra del Pacífico: la línea aliada se rompió tras varias horas de combate y la alianza dejó de existir como fuerza organizada. Bolivia no volvió a poner un ejército en campaña y el camino al Morro de Arica quedó abierto.
La mayor batalla campal de la guerra · Bolivia sale del conflicto
El Coronel Pedro Lagos asaltó a la bayoneta una posición fortificada y minada considerada inexpugnable. La toma del Morro cerró la campaña de Tacna y Arica y quedó en la memoria nacional como el arquetipo del asalto de la infantería chilena. El Sargento 2.° Daniel Rebolledo repetiría el gesto de clavar la bandera en el Morro Solar durante la batalla de Chorrillos.
Cincuenta y cinco minutos de asalto · la campaña de Tacna y Arica cerrada
La 4.ª Compañía del Regimiento Chacabuco 6.° de Línea guarnecía el pueblo de La Concepción, en la sierra peruana: 77 hombres al mando del recién ascendido Capitán Ignacio Carrera Pinto, con tres secciones a cargo de los subtenientes Julio Montt Salamanca, Luis Cruz Martínez y Arturo Pérez Canto. Desde las dos y media de la tarde del 9 de julio hasta las nueve de la mañana del día siguiente sostuvieron el ataque de una fuerza cercana a 1.300 hombres. No sobrevivió ningún chileno.
Veinte horas de combate · 77 caídos · ninguna rendición
COMANDANTES Y HÉROES
De los primeros líderes de la Patria Vieja a los conductores de la Guerra del Pacífico: generales que ordenaron la República y oficiales que sostuvieron el deber hasta el final.

LA FECHA Y LA CEREMONIA
El 19 de septiembre de 1810, apenas constituida la Primera Junta Nacional de Gobierno, se realizó en la Plaza de Armas de Santiago la primera ceremonia militar de la Patria. Desfilaron el Regimiento de Caballería del Príncipe, una Compañía Veterana de los Dragones de la Reina y una Compañía Veterana de los Dragones de la Frontera.
Nueve años más tarde, el 28 de septiembre de 1819, el Director Supremo Bernardo O’Higgins dispuso una Revista Militar para dar realce a las solemnidades patrias: desfilaron las unidades creadas bajo su gestión junto a las tropas del Ejército de los Andes. Desde 1831, por iniciativa del Presidente Joaquín Prieto, cada 19 de septiembre se ejecutó un simulacro de batalla en La Pampilla —hoy Parque O’Higgins—, costumbre que se mantuvo sin interrupción hasta 1895.
Hasta 1915 la fecha carecía de reconocimiento legal, pese a ser el día que el Ejército escogía año tras año para coronar las fiestas patrias.
Firmado por el Presidente Ramón Barros Luco y su ministro del Interior, Pedro N. Montenegro. El decreto abarca expresamente el Proceso de Independencia Nacional, la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana y la Guerra del Pacífico, entre otras.
Tradición vigente. Antes del inicio del desfile se baila un pie de cueca y se hace el brindis de chicha en cacho. La ceremonia se realiza en la elipse del Parque O’Higgins y en ella desfilan, junto al Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y Carabineros de Chile.
LEGADO INSTITUCIONAL
Una parte considerable del aparato técnico y de seguridad del Estado chileno nació dentro del Ejército y después se independizó. Esa es, probablemente, su influencia menos visible y más duradera.


Cuerpo Militar del Trabajo. Caminos, puentes y conectividad en las zonas extremas: la obra civil que el Ejército ejecuta donde ningún privado llega.
INFLUENCIA EXTERIOR
El prestigio alcanzado tras la Guerra del Pacífico y la reorganización prusiana convirtió a Chile en una referencia en América del Sur. Varios Estados contrataron misiones militares chilenas para modernizar sus ejércitos según el modelo «prusiano» chileno: Ecuador, Colombia, El Salvador, Venezuela, Nicaragua y Paraguay. Los oficiales chilenos concentraron su trabajo en la formación de oficiales y suboficiales, mediante la modernización de las respectivas escuelas o la creación de cursos de estado mayor —reproduciendo el método con que los instructores alemanes habían trabajado en Chile.
Tras la Segunda Guerra Mundial se inicia un nuevo ciclo de modernización bajo influencia estadounidense: estudios de especialización de oficiales chilenos en academias norteamericanas, transferencia de material bélico e instructores en Chile.
SIGLO XXI
Desde 1884 el Ejército de Chile no ha librado una guerra internacional. En las crisis de 1974 y 1978 actuó junto a las demás instituciones armadas, conservando una tradición de paz que ya supera el siglo y medio. Su empleo actual se reparte entre la defensa, las operaciones de paz, la presencia antártica, el apoyo a la población y despliegues ante situaciones de emergencia o catástrofes.


Principales sistemas de armas. Artillería de cohetes y autopropulsada, aviación de transporte, blindados de combate y vehículos de apoyo al combate.

Resumen de unidades. De las seis divisiones a los regimientos históricos. El Ejército está presente permanentemente en todas las regiones del país.
Las dos láminas anteriores son ilustraciones generadas por computador, preparadas para este documento sobre la base del material y la organización que el Ejército de Chile declara públicamente. No son fotografías ni láminas oficiales de la institución.
REFERENCIAS
Ejército de Chile — Historia del Ejército
Ejército de Chile — Regimiento N.° 1 «Buin»
Ejército de Chile — Misiones de paz
Academia de Historia Militar — Batalla de Chorrillos
Academia de Historia Militar — Batalla de Placilla
Memoria Chilena — Formación y desarrollo del Ejército (1810–1890)
Memoria Chilena — Sargento Candelaria Pérez
Academia de Historia Militar — El General Manuel Baquedano González
BCN — Reseña biográfica de José Velásquez Bórquez
Pablo Rodríguez Márquez — «El Regimiento de Artillería de Marina: ¿soldados en el mar o soldados del mar?», Academia de Historia Militar, Perspectivas de Historia Militar, junio de 2018
Memoria Chilena — Guerra contra la Confederación
Ejército de Chile — Historia de la conmemoración de las Glorias
Ejército de Chile — Primeras unidades militares
Academia de Historia Militar — La Parada Militar
Academia de Historia Militar — Combate de La Concepción
Academia de Historia Militar — Historia del Ejército de Chile, Tomo I
Memoria Chilena — Profesionalización y modernización (1885–1974)
Ejército de Chile — Carrera Verdugo, primer General en Jefe
BCN — Reseña biográfica de José Joaquín Prieto Vial
Academia de Historia Militar — Antonio Hurtado y el Combate Naval de Iquique
Memoria Chilena — Concón y Placilla
Roberto Arancibia Clavel — La influencia del Ejército chileno en América Latina
Las cifras de movilización y bajas siguen las publicadas por el Ejército de Chile y la Academia de Historia Militar. Donde no existe consolidación oficial —Araucanía, guerras civiles del período 1829–1859— se indica expresamente en lugar de estimar. Las fechas de las acciones de armas siguen la periodización institucional del Ejército y la historiografía de Gonzalo Bulnes, Diego Barros Arana y Francisco A. Machuca.
Documento preparado para la conmemoración del Día de las Glorias del Ejército, 19 de septiembre.
MARCELO MASALLERAS
Director de Estudios AthenaLab