En medio de la vorágine que significa la expansión de la crisis en Medio Oriente, los intentos de países europeos de contener el avance de la ultraderecha, y la inminente elección presidencial en Estados Unidos, Ucrania parece quedado relegada a un cuasi olvido mediático, pese a que el curso de la guerra genera material de titulares.
Los ucranianos no insisten en luchar solamente para mantener su territorio sino por su derecho a simplemente existir y ser independientes. Esa es la razón de que no puedan simplemente bajar la bandera, ceder, y entregarle el Donbás a Putin. Pero sin ayuda, no podrán mantener su lucha.